domingo, 23 de marzo de 2025

1911: Gimnasia y Esgrima, primer campeón criollo

 


Imaginemos, por un momento, un Buenos Aires de principios del siglo XX, donde el rugby era todavía un juego de nombres extranjeros, un deporte que resonaba con acentos británicos y se jugaba en campos que parecían prestados de otro mundo.

Podría decirse que todo estaba escrito, que aquella primavera de 1911 no era más que la consecuencia inevitable de lo que había empezado a gestarse en 1908, cuando Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires se metió en la historia de la The River Plate Rugby Union como quien se adentra en un territorio hasta entonces reservado a otros. Podría decirse, también, que los campeonatos de ascenso de 1909 y 1910 era solo un aviso, un presagio, como esos momentos en los que la pelota se proyecta en un pase perfecto y uno sabe, sin necesidad de mirar, que va a caer en las manos justas.

Y entonces la final. Buenos Aires Football Club enfrente, la misma institución que había dominado el juego hasta entonces, como un monarca que no espera ser destronado. Pero el destino tenía otros planes, y la tarde del partido fue toda celeste y blanco. Catorce a cero. Una diferencia que no dejaba dudas, un resultado que no solo hablaba de un triunfo sino de una nueva era. Por primera vez, un club criollo alcanzaba el campeonato de Primera, y la ciudad, que ya había aprendido a latir con la música del fútbol, ahora descubría el ritmo nuevo, vibrante, áspero del rugby hecho victoria.

En este artículo, repasamos el camino de Gimnasia y Esgrima hacia la gloria, los jugadores que hicieron historia y el impacto de este triunfo en el desarrollo del rugby nacional.

Hagamos un poco de historia

Fundado por un grupo de jóvenes, inicialmente bajo el nombre de Club Cosmopolita de Gimnasia y Esgrima, fue pergeñado en la Confitería del Águila de Florida y Cangallo en la ciudad de Buenos Aires el 8 de octubre de 1880 y su fundación fue establecida el 11 de noviembre de 1880. Tres años después, en 1883, el club cambió su nombre por el de Club de Gimnasia y Esgrima.

Bajo la presidencia de Ricardo Aldao, fue afiliado a la The River Plate Rugby Union en 1908 en los albores del rugby argentino, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires se destacó como uno de los clubes criollos y pioneros en la consolidación de este deporte en el país.

Ricardo Camilo Aldao (1863-1956)
Presidente de Gimnasia y Esgrima 

No fue por casualidad

Como se señaló al inicio, “GEBA”, tal es su acrónimo, había logrado el campeonato de segunda de 1909 y de 1910, así como la Copa Competencia de Segunda de 1910 y posterior al campeonato de 1911 la Copa Competencia de Primera de 1911 siendo el primer club no fundador de la The River Plate Rugby Union en consagrarse campeón de Primera División en los años 1911 y 1912. Estos títulos no solo marcaron un logro deportivo para la institución, sino que también reflejó el crecimiento y la competitividad del rugby “criollo” de Buenos Aires en aquella época.

1910: La Copa Competencia de Segunda División

Arriban a la final Gimnasia y Esgrima y Columbian F.C., ambos equipos ya se habían enfrentado en varias oportunidades. Esta vez el partido se jugó el Domingo 25 de septiembre  en la cancha ubicada en Santos Lugares. Ganó Gimnasia y Esgrima 11 a 0, logrando dos tries y un goal, fue el primer campeón de esta copa. El referee del partido fue Pedro Groppo.

Primer equipo del club Gimnasia y Esgrima Campeón de Segunda y ganador de la Copa Competencia, ambas de 1910. De pie: Reynal O’Connor, Profumo, Argerich, Pini Beriddo, Gallegos Serna, Festal. Sentados: Peredo, Soulés, Orezzoli, Ríos, Parera Muñoz y Rotschild. Abajo: Ares, Castro y Marcos Sastre. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [10/01/2026]
 
1911. Debutando en primera

En 1911, logrado el ascenso el año anterior, la comisión directiva “recomienda la actuación del conocido señor Barry H. Heatlie, gracias a cuyas lecciones y dirección ha mejorado y aprendido el juego de rugby del equipo del club” según rezaba en el libro “Vida y Milagros: El Rugby en el Club de Gimnasia y Esgrima” publicado por Jorge Llistosella. En efecto, a la edad de 41 años, proveniente desde Lomas Athletic, en 1911 se incorporó el sudafricano Barry H. "Fairy" Heatlie, quien actuaba como entrenador y capitán. Además, Heatlie fue miembro de la antigua Unión de Referees creada en 1909.

En su carpeta de presentación se describía que jugó para los Springboks entre 1891 y 1903 y fue su capitán en 1896 cuando los boks vencieron al seleccionado de las Islas Británicas por 5 a 0.

Barry H. "Fairy" Heatlie

En Gimnasia y Esgrima también jugaban varios ex Facultad de Medicina como Roque F. Coulin, Juan A. Buzzo. 

Con motivo de la visita en 1910 del Combinado Británico, varios jugadores nativos fueron convocados para formar el team de Aficionados Argentinos. Por Gimnasia y Esgrima fueron citados: R. Riobóo, Jorge G. Brown, Rodolfo Buzzo, Juan A. Buzzo y J. Leonardi

Camino a la gloria, el campeonato de primera de 1911


No pude conseguir el resultado del partido de la primera rueda entre Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club y Gimnasia y Esgrima, se agradecen aportes.

Dos secuencias del partido entre Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club y Gimnasia y Esgrima, sin fecha. Fuente: Viejos estadios

Tabla de posiciones al finalizar la etapa clasificatoria

La semi final

Luego de la ronda clasificatoria, Gimnasia y Esgrima había alcanzado, invicto, la condición de finalista y esperaba el desenlace entre los semifinalistas: Buenos Aires F.C. y el Rosario Athletic, que decretaría a su rival. Para definir esta instancia se necesitaron tres partidos de desempate, ya que el primero lo ganó Rosario y el segundo lo ganó Buenos Aires.

En efecto, el primero de esos partidos se jugó el jueves 10 de setiembre en Rosario. El encuentro comenzó a las 14:45 h y fue controlado por el referee Barry Heatlie. El equipo local, valiéndose de un interesante pack de forwards conducido por A. Pank, presionó duramente a su rival y con esos recursos le alcanzó para alzarse con la victoria por 6 a 3.

La revancha se disputó en Buenos Aires, en cancha de Sáenz Peña, con el referato de John Strachur Campbell. En este segundo encuentro se impuso el team porteño por 11 a 6. Aquí los backs de Rosario Athletic mostraron una pobre exhibición a excepción de Duke, su full-back. En "Biei", Oswald St. John Gebbie y Charles Trevor Mold fueron, como siempre, los mejores. En una de las puntas del local, Ibbotson realizó un despliegue notable y entre los delanteros se destacaron Wenceslao Paunero y J. Tracy. Con este resultado había que disputar el desempate en campo neutral.

Así las cosas, hubo que jugar un tercer partido para lo cual se eligió la cancha de Lomas. Fue un encuentro que favoreció ampliamente a Buenos Aires por 14 a 0 y lo proyectó para disputar la final con Gimnasia y Esgrima. A pesar del contundente resultado, el cronista de The Standard no pudo abstenerse de hacer comentarios desfavorables sobre el referato de Mr. Campbell debido a su vacilación en la utilización del silbato.


FINAL DEL CAMPEONATO

Aquella tarde del domingo 24 de septiembre de 1911, el viento jugueteaba entre las ramas de los árboles, llevando consigo los murmullos nerviosos de la multitud que se había congregado en el campo de la Sociedad Sportiva. El pasto, más verde y vibrante que nunca, parecía contener la respiración, expectante. En el centro del campo, un balón yacía quieto, como un testigo mudo a la espera de que la historia comenzara a escribirse. Allí estaban ellos, Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires y el Buenos Aires Football Club, frente a frente, como dos gladiadores midiéndose antes del combate.

Ese día quedó grabado a fuego en la historia del rugby argentino. Por primera vez, un club “criollo” alcanzaba la cima de la The River Plate Rugby Union, rompiendo con el dominio tradicional de los equipos “británicos”. Para quienes no pudieron presenciar el partido, las páginas del diario La Prensa del 25 de septiembre se encargaron de narrar la hazaña, inmortalizando en sus columnas de deportes un triunfo que cambiaría el rumbo del rugby en el país. Aquí, reproducimos aquel relato que capturó el espíritu de una época y el nacimiento de una leyenda.

Gimnasia y Esgrima Campeón

Este año los honores de la victoria en el campeonato de primera división de rugby han coronado los esfuerzos de los aficionados a este deporte con que cuenta el club Gimnasia y Esgrima.

Con el trofeo conquistado ayer, suman dos los obtenidos en la presente temporada, pues hace apenas un mes los representantes del club Gimnasia y Esgrima consiguieron la copa de Competencia, después de vencer a todos los teams que intervinieron en el mismo campeonato por eliminación.

El partido jugado ayer en el field de Palermo había despertado vivo entusiasmo entre los amantes a este deporte, lo cual quedó evidenciado con la afluencia numerosa de aficionados.

El team de Buenos Aires F.C. fue el único que durante toda la temporada consiguió empatar con el de Gimnasia y Esgrima, y por este antecedente se creyó que tenía un lúcido papel y a la vez opondría tenaz resistencia a su temible adversario. Pero los representantes de Gimnasia y Esgrima poniendo en evidencia los progresos alcanzados en el deporte consiguieron tan honroso como merecido triunfo.

A las 3.15 de la tarde, bajo las órdenes del referee, señor Frederick Leitch , comenzó el juego que resultó durante el tiempo reglamentario lleno de incidencias agradables.

Gimnasia y Esgrima demostró en los dos períodos ser más fuerte que su rival, pero a pesar de esto se observaron muy bonitas jugadas de las dos partes, que el público premió con prolongados aplausos.

Los dos bandos combinaron en buena forma, destacándose por su juego seguro y eficaz, los tres cuartos de ambos bandos.

Durante el primer período, Gimnasia y Esgrima consiguió marcar dos tries que no fueron convertidos y en el segundo período otros dos, siendo el último convertido por Heatlie.

En definitiva, venció el team de Gimnasia y Esgrima por catorce contra cero.

Fue capitán del equipo campeón el Sr. Barry H. Heatlie -jugador sudafricano-, y en oportunidad de la gran hazaña, el team de Gimnasia formó con:

Gimnasia y Esgrima (14): Brooker, L. Destuet, S.A. Cowper, Federico Danvers y Aertz; C. Gavin y W.K. Denham; Barry Heatlie ©, Roque Coulin y Z.H. Henderson; Juan A. Buzzo y Rodolfo Buzzo; A. Destuet, Patricio Moore y Goffre.

Buenos Aires Football Club (0): J.M. Wigg, J. Murray-Brown, Oswald St. John Gebbie, Franck de Courcy Maitland Heriot y W.M. Horsfall; E.O. Le Bas y Charles Trevor Mold; K. Drysdale, J. Grant y H. Hale; Wenseslao Paunero y J. Tracy; H. Ibbotson, H.M. Tisdall y H. Cox.


Se jugó en el field de la Sociedad Sportiva de Palermo, el domingo 24 de setiembre a las 15:15 h. Fue referee Frederick Leitch (ex jugador de Flores Athletic Club)

Campo de deportes de la Sociedad Sportiva en Palermo, frente al Hipódromo Argentino

Clubes y personajes

Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club

Fundado en 1887 como Barracas Instituto Cricket Club. En 1888 cambió su nombre a Lanús Cricket Club y en 1895 a Lanús Athletic Club (sin ninguna relación con el actual Club Atlético Lanús).

Su cancha estaba ubicada al lado de la estación Remedios de Escalada, cerca de los Talleres del Ferrocarril General Roca. Más adelante, este terreno fue utilizado por el Hindú Club.

En 1908 cambió su nombre a Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club. Posteriormente se castellanizó como Club Atlético del Ferrocarril Gran Sud.

En rugby, en 1910 quedará para la anécdota que el primer try argentino frente al Combinado Británico fue señalado por A. Bovet, un primera línea que pertenecía al Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club.

En 1911, el Buenos Aires Great Southern Railway Athletic Club informaba sus dificultades para formar el equipo pues, según sus estatutos, sólo los empleados del Ferrocarril Sud (hoy F.C. Roca) podían ser socios del club. Pide que se recomiende a los otros clubes que no incluyan en sus equipos a empleados de dicho ferrocarril. Se aprobó por mayoría de votos dar curso al pedido y, finalmente, el club participó en el campeonato.

Roque Coulin (AAFM)

Roque Fabio Coulin

Roque Fabio Coulin nació el jueves, 16 de agosto de 1888 en Buenos Aires, Argentina. Tras graduarse de médico (1909) y doctor en medicina (1912) se radicó en la provincia de Santa Fe donde ejerció como médico ginecólogo, cirujano y docente que fue electo en representación de la Unión Cívica Radical como Diputado de la Nación por la provincia de Santa Fe (1928-1930 con mandato hasta 1932).

En su honor fue impuesto su nombre a un Centro de Salud de Rosario y tanto en esa ciudad como en la de Gálvez una calle se llama Dr. Roque F. Coulin como reconocimiento de su labor en esos pueblos santafesinos.

El compositor Roberto Firpo escribió el tango milonga “El Bisturí (El provinciano)” el cual se lo dedicó citando: “A mi amigo y distinguido cirujano Dr. Roque F. Coulin”.

Falleció a los 57 años el jueves, 22 de noviembre de 1945 en Rosario, Santa Fe, Argentina.

Barry H. "Fairy" Heatlie
 
Barry Heatlie, capitán
de Sudáfrica en 1896

Barry H. "Fairy" Heatlie nació el 25 de abril de 1872 en Glen Heatlie, Worcester, Sudáfrica. Educado desde 1889 en el Diocesan College (Bishops). Jugó y fue capitán de la escuela, Gardens RFC, Old Diocesans RFC, Villagers RFC y Western Province.

Jugó seis veces en la selección de rugby de Sudáfrica (Springboks) contra los Lions británicos en 1891, 1896 y 1903 y fue capitán del país en dos test, los dos únicos que Sudáfrica ganó en ese período. Es recordado como una figura clave en la historia del rugby sudafricano y se le atribuye la elección del color verde mirto para la camiseta del equipo nacional lo que ocurrió antes del test de 1903 en Newlands cuando fue capitán.

1891 - Equipo de Sudáfrica en el segundo Test-Match frente a British Lions. En la foto, Barry H. "Fairy" Heatlie, el quinto de izquierda a derecha

Posteriormente, a los 33 años, se mudó a la Argentina en 1905 debido a problemas legales en Sudáfrica. En Argentina, jugó para Lomas Athletic y Gimnasia y Esgrima, destacándose rápidamente en el rugby argentino.

Representó a la Argentina en tres partidos internacionales, siendo parte del primer equipo nacional que en 1910 se enfrentó al Combinado Británico invitado con motivo del Centenario.

En 1911, se convirtió en entrenador y capitán en Gimnasia y Esgrima, ganando el campeonato de rugby de Primera División de ese año.

En Argentina, Heatlie se asoció a una enorme empresa azucarera de la que fue director general cuando se jubiló en 1924. Regresó a Sudáfrica en 1925 luego de resolver los problemas financieros. Continuó interesado en el rugby.

En abril de 1951, a la edad de 79 años, Heatlie se dirigía a una tradicional cena diocesana cuando fue atropellado por un coche. Nunca se recuperó completamente de sus heridas y murió el 19 de agosto del mismo año. Está enterrado en el cementerio de Plumstead.

En reconocimiento a su carrera, fue incluido en el Salón de la Fama de World Rugby en 2009. Barry H. "Fairy" Heatlie fue un icónico jugador y capitán de rugby que dejó una huella duradera en la historia de este deporte.

Fuentes de información

Diario La Nación

Diario La Prensa

Diario The Buenos Aires Herald

Diario The Standard

Revista Caras y Caretas

Semanario River Plate Sport & Pastime

Blogs consultados: @ViejosEstadios (Datos y fotografías de canchas antiguas ya desaparecidas en la Argentina)
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Investigación y producción: Rubén Raúl Ayala. Jugador de rugby entre 1967 y 1995. Ex referee de la Asociación de Referees de la Unión de Rugby de Buenos Aires. Director del Centro de Estudios en Historia del Rugby (CEHR). Director de la revista digital Días de Rugby. Investigador independiente en temas de Historia del Deporte.


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jueves, 26 de diciembre de 2024

Las tiendas de artículos deportivos del Buenos Aires de 1900

El deporte, como idea, como sistema de reglas que se organizan y ejecutan en una coreografía de músculos y sudor, no es sino un producto del siglo XIX, de esa extraña mezcla de tiempo y espacio que fue la modernidad. En los contornos neblinosos de la Inglaterra victoriana, donde el reloj parece tener una paciencia infinita para hacer crecer los movimientos de la sociedad, el deporte se gestó y, como un niño travieso, comenzó a correr por los campos de fútbol y las canchas de rugby, tan nuevas como el aire fresco que se respiraba en esos días.

Indumentaria que se podía adquirir hacia 1895

Pero, claro, el contagio no tardó en cruzar océanos. En América del Sur, esa extraña tierra que se desenvuelve en una danza de culturas, el fervor británico, con su singular pedantería, depositó en el suelo argentino las semillas de lo que se conocería más tarde como una afición global.

En Buenos Aires, de algún modo misterioso, el Buenos Ayres Football Club se convirtió en la cuna del caos ordenado, una suerte de híbrido entre el fútbol y el rugby, entre el sueño y la práctica. El grito de “¡Ingleses locos!” reverberaba en el aire y provocaba, no sin cierto desdén, el entusiasmo de aquellos jóvenes que buscaban algo más que una rutina diaria.

Pero en esas tierras, los instrumentos de este nuevo juego eran auténticas rarezas, como objetos caídos de una estrella. No había en el suelo argentino el eco de una pelota perfecta. Lo que había eran importaciones, maravillas traídas de las islas que mantenían ese aire distante y casi sobrenatural. Los dueños, viajeros o comerciantes de paso, cargaban consigo esos misteriosos instrumentos que prometían transformar el paisaje lúdico hasta organizarse en tiendas que abastecían las necesidades de cada deporte. 

Uno de los que recorrió el periplo desde importador hasta comerciante fue George McHardy.

La tienda de George McHardy en Buenos Aires

George McHardy fue un destacado comerciante y empresario escocés que abrió una tienda de artículos deportivos en Buenos Aires a fines del siglo XIX. Su tienda, en pleno microcentro, se convirtió en un punto de referencia para los entusiastas del deporte, ofreciendo una amplia gama de productos importados de Londres y relacionados con el fútbol, rugby, cricket y otros deportes que estaban en auge en la Argentina en ese momento.

La escena recrea el momento en el que llegan los cajones donde se embalaba la mercadería importada de Londres para ser vendida a los miembros deportistas de la comunidad británica en Argentina. Imagen generada por IA con Google Gemini, [27/02/2026]

La historia de esta firma es muy singular ya que George McHardy llegó a nuestro país en el año 1886, contratado por la familia Pereira Iraola para administrar una de sus estancias, tarea en la que McHardy tenía suficiente experiencia. Luego de varios años en Argentina, George regresó a su Escocia natal. Allí se casó y, más tarde, retornó a la Argentina contratado por el Buenos Aires Lawn Tennis. En el viaje de regreso McHardy trajo de Inglaterra artículos deportivos los que vendió a los socios del Buenos Aires desde su local ubicado en Ayacucho 1735. En la página 2 del Nº 300 del semanario River Plate Sport & Pastime de fecha 3 de abril de 1897, aparece por primera vez una publicidad de George McHardy.


Su éxito en la venta fue total y en 1899, a instancias de O’Connor y Tudor, socios de dicha entidad, abrió un negocio de artículos deportivos en la calle de La Piedad 559.

La imagen recrea lo que podría haber sido la tienda de George McHardy.  Imagen generada por IA con Google Gemini, [27/02/2026]


En 1901 la indumentaria de los jugadores ya podía adquirirse su tienda. Por ejemplo, vendía los botines The Cert para adultos desde $ 8,50 a $ 12,50 el par, los pantalones desde $ 1,80 a $ 4,00 y las medias desde $ 1,50 a $ 3,50 el par.

Botines The Cert para adultos desde $ 8,50 a $ 12,50 el par


La tienda no solo proporcionó equipamiento deportivo, sino que también fomentó la cultura del deporte en el país, contribuyendo al crecimiento de diversas disciplinas. A medida que el deporte se popularizaba, la tienda de McHardy se consolidó como un lugar clave para los atletas y aficionados, ayudando a establecer estándares en la calidad y variedad de los productos disponibles.

Imagen generada por IA con Google Gemini, [10/01/2026] 

Gath & Chaves


A medida que los sports lograban más adeptos fueron las grandes tiendas las que se encargaron de la comercialización de estos útiles y, más tarde, el ingenio criollo renovó el intento de competir con lo importado a los efectos de ganar nuevos mercados.

Alfredo H. Gath y Lorenzo Chaves fundaron, en 1883, la importante casa Gath & Chaves que llegó a tener varias sedes en la calle Florida, en muchas ciudades del interior, y también en Santiago de Chile.

Alfred Gath y Lorenzo Chaves

La tienda Gath & Chaves (popularmente conocida como ("Gatichaves") inicialmente estaba en San Martín, entre De la Piedad y Cangallo. Entre todos sus artículos también exhibía en sus vidrieras utensilios de tenis y cricket. Hacia fines del siglo XIX ya importaba la indumentaria de rugby: botines de la marca The Cert, The Wonder y The Club, camisetas y pelotas.

Publicidad aparecida en River Plate Sport & Pastime
el 02 de noviembre de 1892

El 10 de mayo de 1899, en una singular noticia aparecida en The Standard del 10 de mayo, un día antes del primer partido del campeonato, Flores Athletic comunicaba que su camiseta tendría este diseño: “jersey” blanco con una línea negra de tres pulgadas de ancho, cruzada de derecha a izquierda, por delante y por detrás. El pantalón blanco y las medias negras. También anuncian que la indumentaria podrá adquirirse en la afamada tienda “Gath and Chaves”, ubicada en la calle De la Piedad -hoy Bartolomé Mitre-.

Publicidad de artículos de football-association de 1910

James Smart

Si bien J.S. era y es una tienda de ropa de vestir inglesa clásica, en algún momento de sus inicios incursionó ofreciendo indumentaria deportiva como lo atestigua este aviso publicado en River Plate Sport and Pastime de 1897.


En 1851 el sastre escocés James Smart, un escocés joven y empecinado que había emigrado a Londres, abrió una sastrería en el número 32 de Walbrook Street.

Menos de tres décadas de prosperidad convencieron a James Smart que había llegado el momento de seducir a los elegantes de otras ciudades y en 1888, el hábil comerciante envió a sus dos hijos, Francisco y Juan, a la Argentina. Juan se volvió. Francisco, se quedó.

Apenas Francisco cruzó los umbrales de la Aduana Vieja, un grupo de curiosos agotó la mercadería; un centenar de cortes de casimir. Tanto fervor apresuró los planes y unos meses después la casa James Smart abría sus puertas en la calle de La Piedad 556/566 (hoy Bartolomé Mitre). Tras sucesivas expansiones, en 1890, la casa de Buenos Aires llegó a ocupar por completo el imponente edificio en Bartolomé Mitre y Florida.

La mudanza —a Florida y Lavalle— se produjo en 1929, cuando ya Smart gozaba de una vasta fama entre los argentinos ansiosos por lucir una apariencia británica y austera.

Otros proveedores

A principios del siglo XX, los jugadores de Atlético del Rosario podían adquirir esos mismos productos en la Casa Day & Co. (representante de McHardy en Rosario) y las remeras de Lomas Athletic, de color rojo y blanco, se conseguían en L. Adhemar, de Suipacha y Cangallo.

The Caledonian House era otra tienda de deportes ubicada en el corazón comercial de las tiendas “británicas” que era la calle de La Piedad al 500. Lamentablemente no pude conseguir otra información más que esta publicidad aparecida en los medios gráficos de la comunidad británica en Buenos Aires.




Otras publicidades

Durante las giras del Everton y del Tottenham Hotspur en 1909 (clubes ingleses de football-association) las casas de venta de artículos deportivos de Jorge Gibson Brown (full-back de Alumni), en Cangallo 788, y de George McHardy, ahora en Maipú 240, se vendían las entradas con anticipación. También se vendían en la Librería Mitchell en Cangallo 570.


Si bien no era una tienda de artículos deportivos, no faltó la empresa aseguradora que le ofreciera pólizas de seguro a los intrépidos "players" de los deportes más "peligrosos" como el polo o el football en sus dos versiones.
 
Una aseguradora para cubrir los accidentes deportivos

Contexto Histórico del Sitio (Bartolomé Mitre al 500)

Aquí vemos una imagen de 1880 de la calle Piedad, esquina Reconquista. Una cuadra donde abundaban los comerciantes británicos (gentileza de Mary Evans Prints Online)

La Calle Piedad: En 1900, la calle todavía se conocía popular y oficialmente como Piedad (el nombre cambió a Bartolomé Mitre en 1901 tras el cumpleaños 80 del expresidente, y se oficializó tras su muerte en 1906). Era una de las arterias más vitales y elegantes de la ciudad.

La Cuadra Inglesa: Efectivamente, la zona entre las calles Florida y Maipú (donde cae la altura 559) era un núcleo comercial con fuerte presencia británica. La tienda de George McHardy que mencionas se encontraba específicamente en los números 561-569 (adyacente al 559 actual), ofreciendo artículos importados como palos de golf, ropa de etiqueta y artículos para caballeros, tal como se estilaba en la comunidad inglesa de la época.

Lo que hay hoy: Es importante notar que el edificio que ocupa ese predio actualmente, el imponente Edificio Tornquist (Bartolomé Mitre 559), no existía en 1900; fue construido mucho después, entre 1926 y 1928, por el arquitecto Alejandro Bustillo. En 1900, el lugar lo ocupaban edificaciones comerciales de menor altura y estilo italianizante o afrancesado, típicas de la Belle Époque porteña.

Fuentes de información

Diario La Nación

Diario La Prensa

Diario The Buenos Aires Herald

Diario The Standard

Revista Caras y Caretas

Semanario River Plate Sport & Pastime

Blogs consultados: @ViejosEstadios (Datos y fotografías de canchas antiguas ya desaparecidas en la Argentina)

Mary Evans Prints Online
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Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)

lunes, 29 de julio de 2024

A 125 años de la final del 1er Campeonato de Rugby

El domingo 30 de julio de hace 125 años, en un rincón casi olvidado del tiempo, Lomas Athletic y Rosario Athletic disputaron una final que no fue solo un partido, sino un acto de creación. En aquel Old Ground de Flores, se entrelazaron destinos y se escribió una página eterna en el libro infinito del rugby argentino. Hoy, evocamos ese momento con la reverencia que merece, conscientes de que, en cada encuentro, se perpetúa la magia de lo irrepetible.

Íconos de los albores del primer campeonato de rugby en el Río de la Plata: los finalistas: Lomas Athletic y Rosario Athletic, el trofeo, el pavilion y el ferrocarril tan vinculado al deporte nacional. ChatGPT Image 13 ene 2026

Los preparativos

De los cinco equipos que participaron en aquel primer campeonato, resultaron finalistas Lomas Athletic y Rosario Athletic, en consecuencia, en la reunión del lunes 25 de julio, el Comité organizador fijó la fecha y lugar del match decisivo. Sería el Domingo 30 de julio en el barrio de Caballito, en el predio del Flores Athletic Club gentilmente cedido para la ocasión.

En amarillo el predio del Old Ground de Flores donde se ubicaba el Flores Athletic Club

Lomas venía de ganarle la semifinal a Belgrano Athletic en la cancha de Flores por 16 a 0, en tanto que Rosario, como local, había derrotado a Buenos Aires F.C. por 11 a 0.

La disputa final del The River Plate Rugby Union Championship (Campeonato de Rugby del Río de la Plata) era un evento esperado con gran interés por los aficionados al deporte de la ovalada, por cierto, casi todos británicos residentes en Buenos Aires y Rosario.

Se estableció el precio de las entradas en 50 centavos y todo lo recaudado sería donado al Hospital Británico de Buenos Aires.

Hospital Británico de Buenos Aires, fundado el 11 de junio de 1844 en el edificio del Antiguo Almacén, ubicado en Avenida Independencia 15. ChatGPT Image 13 ene 2026

Un día antes del encuentro ya se habían vendido algo más de mil entradas. Según señalaba el semanario River Plate Sport & Pastime, el encuentro arrojó una recaudación final de 500 dólares que el Comité organizador pudo entregar al Comité del Hospital citado.

Estos partidos “benéficos” requerían una organización adecuada y los preparativos necesarios implicaban una gran dedicación y trabajo. Si bien el Comité del Campeonato organizó de manera impecable este partido, la prensa destacó especialmente la labor de los señores Taylor, Baikie y Leitch.

A Mr. J.W. Taylor (FAC) porque estuvo en todas partes y, prácticamente, fue responsable de todos los detalles de organización. Mr. Wilfred Russell Simpson Baikie (BAFC) trabajó duro y, de hecho, se levantó de su cama enfermo para estar presente el día del partido y cuidar las entradas. Mr. Frederick Leitch (FAC) asumió la responsabilidad de la organización del encuentro, de la preparación del campo de juego y de las excelentes instalaciones para atender al público demostrando el gran respeto por el cuidado y el criterio que demostró al realizar su trabajo.

El toque femenino lo dieron las “ladies de Flores” quienes tuvieron la amabilidad de proporcionar té y pasteles. Protagonistas de este “british touch” fueron Mrs. Pilgrim, Mrs. Mackintosh, Mrs. Taylor, Mrs. R. Agar, Mrs. J. Agar, Mrs. Corry-Smith, Mrs. Wigg, Miss Wigg y Mrs. Leitch.

El partido final se promocionó como el mayor evento del Rugby Football de la temporada. Para que la concurrencia pudiera asistir al encuentro, se programó para las 14:30 h. la partida de un tren desde la estación Once hasta la estación Caballito del Buenos Aires Western Railway (actual Ferrocarril Sarmiento).

El tren tendría una capacidad de 800 pasajeros sentados y, en cuanto a las comodidades para ver el espectáculo, se dotaría al sector destinado al público de sillas para las “ladies”.

Foto de un tren de la The Buenos Aires Western Railway Limited, (Ferrocarril Oeste de Buenos Aires). ChatGPT Image 13 ene 2026

El público que alentaba a Lomas y venía desde las proximidades de este club debía tomar el tren en la estación Lomas de Zamora hasta Constitución, de allí trasladarse en tranvía hasta la estación Once y tomar el tren mencionado a las 14:30 h.

Otra manera de trasladarse a la cancha de Flores era mediante los sulkies. Este práctico medio de transporte de la época se podía adquirir en Juan y José Drysdale & Cia. o en Agar, Cross & Cia.

Sulky que ofrecía la casa Agar, Cross & Cía.

Las autoridades que iban a controlar el encuentro fueron nombradas por el Comité organizador y la anuencia de los capitanes de cada XV. Resultó designado como referee Leslie Corry-Smith, perteneciente al Buenos Aires Football Club y los señores Alan Brodie, de Belgrano Athletic y George Fleetwood Elliot, de Flores Athletic, como jueces de touch.

Referee: Leslie Corry-Smith

El partido

En la fría tarde del 30 de julio de 1899, en el campo de juego de Flores, se disputó la final que quedaría grabada en los anales del rugby argentino. Lomas Athletic y Rosario Athletic se enfrentaron en un duelo épico que definiría al primer campeón de Rugby del Río de la Plata. La tensión en el aire era palpable. Una gran multitud, la mayor vista en un evento de este tipo, calculada en cerca de mil personas estaba expectante y ansiosa por presenciar un enfrentamiento que prometía ser memorable.

La presencia femenina ataviada de hermosos vestidos hacía desviar la atención de la concurrencia masculina. Las chicas se encargaban de distribuir pasteles, pan con mantequilla y galones de té.

La impronta británica dominaba la escena. En su edición del 25 de julio el periódico de habla inglesa Buenos Aires Herald, planteaba una realidad tangible: “Si bien había muchos espectadores, el rugby -acota el cronista- parece haber decepcionado a la prensa nativa que no puede comprenderlo y lo considera ¡un juego de bárbaros!”

Se esperaba un partido muy parejo, una final adecuada para el primer campeonato de rugby recién creado. Sin embargo, el partido no fue nada agradable de ver, ya que el juego estuvo confinado casi por completo a los delanteros y la línea de 3/4 tuvo escasa participación. Como dijo “Spectator” (cronista del semanario River Plate Sport & Pastime) si la pareja de medios rosarinos hubiera dado más participación a los backs, el resultado podría haber sido diferente.

Rosario presentó sólo un cambio con respecto al equipo que había derrotado en semifinales al Buenos Aires F.C. la semana anterior en Rosario, a saber, ingresó A.J. Sykes por E. Glover. Lomas jugó prácticamente con el mismo equipo con el que había jugado a lo largo de la serie de partidos.

Antes de empezar, los dos capitanes acordaron jugar veinte minutos más en caso de empate. Frederick Henry Jacobs, capitán de Lomas, ganó el sorteo y eligió defender inicialmente la portería que daba al “Pavilion”. J.A.H. Beaumont, hizo el kick-off para Rosario. A las 3:15 pm dio comienzo el encuentro. 

El equipo rosarino practicaba un juego bastante predecible. Si bien el equipo tenía una buena base es de considerar que, si hubieran jugado más partidos y más seguido el resultado del encuentro frente a Lomas, la final, hubiera sido a su favor. Todo el equipo jugaba con mucha rapidez y vigor y tenía una gran solidez defensiva.

Sin embargo, una característica del partido fue el espléndido tackle y en ese aspecto los de Lomas prevalecieron, todos tacklearon duro y abajo. Las patadas fueron certeras, incluyendo algunos buenos despejes. La carrera y el juego suelto de los backs, en las pocas oportunidades que tuvieron, fue decepcionante y demasiado lentos, mientras que el pase fue a veces muy errático e imprudente. No obstante, fue una lucha apasionante.

El primer tiempo fue un tira y afloja constante donde ningún equipo lograba imponerse claramente. Los minutos pasaban y la tensión crecía. Con cada jugada aumentaba la expectativa de los espectadores y el 0 a 0 no se destrababa. 

El segundo tiempo arrancó con la misma intensidad, pero fue Lomas Athletic quien finalmente encontró una brecha en la defensa rosarina a partir de un kick de Arthur Anderson, de Lomas, enviando la pelota al touch en las “25” de Rosario. Del line-out se formó un scrum en el que uno de los rosarinos levantó el pie antes de tiempo ("foot-up") y el referee no tuvo más remedio que otorgar un free-kick a favor de Lomas. Arthur Anderson abrió el balón y Frederick Henry Jacobs ejecutó la patada. En medio de un estruendo de aplausos, la pelota ingresó directo entre los postes y así Lomas comenzaba a escribir la historia de esta épica victoria por 3 a 0. La patada de Jacobs fue realmente espléndida y mereció los mayores elogios por lograr los tres puntos.

Pintura al óleo obtenida gracias a la IA

El silbato final sonó, y el campo se llenó de euforia y lágrimas. Los jugadores de Lomas Athletic, agotados pero victoriosos, se abrazaban como hermanos que han compartido una odisea. El XV de Rosario Athletic, aunque derrotado, mantenía su dignidad y respeto, reconociendo la grandeza del adversario.

En ese atardecer que se desvanecía, el Old Ground de Flores se transformó en un templo de gloria y memoria. Lomas Athletic había ganado no solo un partido, sino un lugar eterno en la historia del rugby, donde cada jugada, cada esfuerzo, cada triunfo y derrota, se entrelazaban en la vasta narrativa del deporte y del espíritu humano.

Los equipos salieron a la cancha con estas alineaciones:


Los colores de cada club

Rosario Athletic Club: utilizaba una remera blanca con pequeños vivos “claret and light blue” en la abotonadura del cuello, pantalón blanco y medias “light blue” con puño “claret”.

Lomas Athletic Club: utilizaba una remera verde cruzada con una banda amarilla. Pantalón blanco y medias negras.

Los capitanes de la final


Síntesis


Antes de abandonar el tema del partido, es justo pronunciar unas palabras de elogio para Frederick W. Boardman, capitán de Rosario. Se debe casi a su totalidad los esfuerzos y la energía que hizo posible que Rosario A.C. tuviera un equipo de Rugby Football en el campo. Había trabajado acertadamente para lograr ese fin, ha contado con el respaldo de sus hombres y merece todos los elogios que se puedan otorgar por el excelente equipo que pudo conformar. Todo hacía augurar que el año próximo se volvería a ver al equipo rosarino en la final para beneplácito de los aficionados.

Al finalizar el encuentro los jugadores festejaron con una cena en la casa del capitán natural de Lomas, Mr. William Newton Stirling, que ese día no pudo jugar la final.

William Newton Stirling,
capitán natural de Lomas Athletic
con indumentaria de football
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [19/01/2026]

En ese histórico día, el equipo campeón fue capitaneado por Frederick Henry Jacobs y el referee fue Leslie Corry-Smith, ambos “sobrevivientes” de aquel primitivo Lomas Academy A.C. que, a poco de ser fundado en 1891, había jugado su primer partido de rugby.

Fotos de los equipos

Equipo de rugby del Lomas A.C. que ganó el primer campeonato argentino celebrado en 1899
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [11/01/2026]

Equipo de Rosario que disputara el campeonato de 1899 -ref. Libro del Centenario de
Rosario Athletic Club-. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [11/01/2026]

Parados: W.S. Baikie (linesman); Lorenzo Jacobs; C.B. Bradbury; Leslie Corry-Smith (referee); H. Dorning; E. Jewell; P.W. Pixton; A.W. Towse (linesman). Medio: E. Glover; E.M. Pixton; H. Colson; Frederick W. Boardman (cap); J.A.H. Beaumont y F.C.M. Im Thurn. Sentados: A.F.C. Wilcox; G. Smythies; R. Dorning y George E. Topping.

Hace 125 años, en el campo de Flores, Lomas Athletic y Rosario Athletic protagonizaron una final que trascendió el ámbito deportivo para convertirse en una página imborrable del tiempo. En aquella tarde de 1899, el rugby argentino encontró su épica, y con cada jugada, cada scrum, se tejió una trama infinita que hoy celebramos. En este aniversario, evocamos no solo un partido, sino el instante en que la pasión y la historia se fundieron en un abrazo eterno.

Referencia:

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