Mostrando entradas con la etiqueta Indumentaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Indumentaria. Mostrar todas las entradas

sábado, 28 de febrero de 2026

Lillywhites: 163 Años Equipando la Pasión Británica

Crónica del epicentro deportivo en Piccadilly Circus y sus vínculos con el Cono Sur

 La imagen recrea una publicidad gráfica de una tienda de fines del diglo XIX.
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [27/02/2026]

El estudio del comercio minorista especializado en el Reino Unido no puede completarse sin un análisis exhaustivo de Lillywhites, una institución que ha trascendido su función mercantil para convertirse en un pilar de la historia social y deportiva británica.

La imagen recrea lo que podría ser un salón de ventas de una tienda de venta de artículos deportivos del siglo XIX. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [28/02/2026]

Ubicada en el corazón de Piccadilly Circus, esta tienda no solo representa la evolución de la venta de artículos deportivos, sino que encapsula el auge y la transformación de la cultura del ocio desde la era victoriana hasta el presente globalizado. La trayectoria de Lillywhites está intrínsecamente ligada a una dinastía familiar de jugadores de cricket que revolucionaron las mecánicas del juego, lo que otorgó a la marca una legitimidad técnica que pocas firmas en el mundo han logrado emular.

La imagen recrea lo que podría ser un salón de ventas de una tienda de venta de artículos deportivos del siglo XIX. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [28/02/2026]

A través de las décadas, su influencia se extendió más allá de las fronteras de las Islas Británicas, estableciendo conexiones significativas con mercados emergentes y naciones con fuertes lazos culturales británicos, entre las que destaca Argentina por su adopción temprana y apasionada de deportes como el polo y el cricket.

Logo institucional 

Los orígenes: la dinastía Lillywhites y la revolución del Cricket

La historia de Lillywhites comienza en el cricket de Sussex del siglo XIX, gracias a la influyente familia Lillywhite. El patriarca, William Lillywhite, apodado "The Nonpareil" (El Incomparable), fue una figura pivotante que desafió las convenciones de su tiempo. Nacido en 1792, William Lillywhite fue el principal impulsor de lo que se conoció como el lanzamiento "round-arm" (brazo circular), lo que estableció su autoridad técnica y luego comercial. El paso del campo de juego al mostrador se produjo de manera orgánica. Los hijos de William (John, James y Frederick) heredaron tanto el talento atlético como la visión empresarial, especialmente Frederick William, consolidaron la marca al publicar guías estadísticas como la "Guide to Cricketers" en 1849, posicionando a Lillywhite como referencia intelectual y comercial en el mundo del cricket.

El surgimiento del emporio en Haymarket

John Lillywhite había establecido un emporio de artículos de cricket cerca de Euston Square, en Londres, que en 1863 se convirtió en una tienda en Haymarket que se distinguió rápidamente por ofrecer una gama de artículos deportivos que no tenía parangón en la época, incluyendo bates de cricket, pelotas de golf, equipos de tenis y, curiosamente, una selección de cigarros puros de alta calidad, reflejando el estilo de vida del caballero deportista victoriano.

Finalmente se estableció como Lillywhites, en Piccadilly Circus en 1925. Otro de los hijos mayores de Frederick, Harry, había emigrado a Estados Unidos y había establecido su propia tienda Lillywhites.

Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [28/02/2026]

El modelo comercial de Lillywhites se basaba en la exclusividad y el asesoramiento experto; no era simplemente una tienda, sino un lugar donde los atletas profesionales y los miembros de la aristocracia acudían para adquirir equipos que ellos mismos sabían que estaban validados por campeones.

Evolución comercial

El edificio Criterion: un monumento al deporte en Piccadilly Circus

El traslado de Lillywhites en 1925 a su ubicación actual en Piccadilly Circus marcó el inicio de su era más icónica. La tienda se instaló en el Edificio Criterion, una estructura de piedra de Portland protegida como Grado II, diseñada por el arquitecto Thomas Verity en 1873 siguiendo los cánones de la arquitectura neorrenacentista francesa. Este edificio ya era un centro neurálgico de la vida social londinense, albergando el Teatro Criterion, un restaurante de lujo y salas de conciertos. Al ocupar el costado sur de Piccadilly Circus, Lillywhites se posicionó frente a la estatua de Anteros (el Ángel de la Caridad Cristiana, popularmente conocido como Eros), convirtiéndose en el telón de fondo de millones de fotografías y en un punto de encuentro universal en Londres.

Lillywhites en Regent Street, Londres, fotografía de 2015

La arquitectura interna de la tienda reflejaba la jerarquía y especialización del deporte británico de entreguerras. Con una superficie de más de 6,200 metros cuadrados distribuidos en 12 niveles (incluyendo sótanos y entrepisos), cada piso estaba dedicado a disciplinas específicas. La famosa escalera de roble original, que aún se conserva, guiaba a los clientes a través de departamentos que ofrecían desde bates de cricket pesados a mano hasta equipos de "real tennis" y croquet, deportes que para 1925 ya eran nichos de la alta sociedad.

La función estratégica durante la Segunda Guerra Mundial

La relevancia del edificio Criterion y su ubicación estratégica quedaron de manifiesto durante la Segunda Guerra Mundial. Debido a que gran parte del complejo se encontraba por debajo del nivel de la calle, el Teatro Criterion y las áreas adyacentes fueron requisados por la BBC para funcionar como estudios de radio subterráneos. Esta medida protegía a los locutores y técnicos del Blitz, permitiendo que la información continuara fluyendo incluso mientras las bombas caían sobre el West End. Mientras tanto, Lillywhites mantenía su presencia comercial en los niveles superiores, simbolizando la resiliencia del comercio británico frente a la adversidad.

Especialización y liderazgo técnico en el siglo XX

A diferencia de las tiendas deportivas actuales centradas en la moda rápida, Lillywhites en el siglo XX se destacó por desarrollar y patentar su propio equipo, priorizando la calidad sobre el precio. Personalidades como Amy Johnson eligieron sus productos para expediciones importantes. En los años treinta, la tienda impulsó los deportes de invierno y publicó catálogos detallados; tras la guerra, fue pionera al importar elementos de buceo, anticipando el auge del buceo recreativo.

La conexión con Argentina: comercio, deporte y geopolítica

La relación comercial entre Lillywhites y Argentina es un capítulo fascinante que ilustra cómo los intereses deportivos británicos siguieron las rutas de inversión ferroviaria y financiera en el Cono Sur. Argentina, con su numerosa comunidad de expatriados británicos a finales del siglo XIX y principios del XX, se convirtió en un mercado natural para los productos de alta calidad de Lillywhites. Los clubes argentinos de cricket y polo, como el Buenos Ayres Cricket Club (BACC), el Hurlingham Club o el Belgrano Athletic, no solo seguían las reglas establecidas en Londres, sino que demandaban el mismo equipamiento que utilizaban sus contrapartes en las Islas Británicas.

Recreando el momento de la recepción de los cajones con artículos deportivos a fines del siglo XIX. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [27/02/2026]

La tienda Lillywhites consideraba los tacos de polo fabricados con caña argentina como el estándar de oro absoluto a nivel mundial. Esta relación técnica era tan profunda que, durante el conflicto del Atlántico Sur en 1982, la interrupción del comercio con Argentina provocó una crisis de suministros sin precedentes en la firma. Al verse obligados a recurrir a proveedores alternativos en la India, la calidad del equipamiento se vio comprometida, lo que demuestra que Argentina no era solo un cliente de lujo, sino el socio industrial que sostenía el prestigio técnico de la marca en su deporte más exclusivo.

En el libro “Tackle al Tiempo” de Roberto N. Schamun cuenta que, en 1864, en el primer Libro de Actas del BACC se registró que los implementos para el juego del cricket fueron solicitados por el señor A. J. Amder a Inglaterra a la casa de deportes Lillywhites cita en Picadilli Circus”

El Cricket y las giras sudamericanas

Uno de los vínculos más documentados se refiere a la participación de equipos argentinos y sudamericanos en el circuito de cricket registrado por Lillywhites. En 1932, una selección sudamericana que incluía a destacados jugadores de Argentina, Brasil y Chile realizó una gira por Inglaterra, enfrentándose al prestigioso Marylebone Cricket Club (MCC) en Lord's. Lillywhites, como principal "outfitter" y fuente de estadísticas mediante sus anuales ("Red Lilly" y "Green Lilly"), proporcionó no solo el equipo necesario para tales eventos, sino que validó formalmente la competitividad de los equipos argentinos en sus registros históricos. Los jugadores argentinos de la época, muchos de ellos de ascendencia británica pero nacidos en suelo argentino, eran clientes asiduos de la tienda cuando visitaban Londres o encargaban bates específicos que llegaban a los puertos de Buenos Aires por barco.

El polo y el punto de inflexión de 1982

La relación comercial más relevante se dio en el polo: Argentina, principal productor de equipos de alta calidad, abastecía a Lillywhites. Tras la Guerra de las Malvinas en 1982 y el embargo argentino, la tienda tuvo que encontrar otros proveedores. Emprendedores como Karan Bilimoria comenzaron a importar tacos de la India, mostrando cómo los conflictos políticos afectaron directamente el mercado deportivo global y la oferta en Lillywhites.

Típico cuarteto argentino de polo de fines del siglo XIX. 
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [28/02/2026]

La innovación argentina: la "Superval"

En 1931, en Bell Ville, Córdoba (Argentina), Romano Luis Polo, Antonio Tossolini y Juan Valbonesi crearon el Superval (posteriormente conocida como Superball) es la primera pelota de fútbol moderna sin tiento, con costura invisible y válvula interna, sustituyendo los antiguos balones de tiento. Esta innovación, adoptada por firmas como Lillywhites y utilizada en Europa desde 1932, eliminó los cordones peligrosos y revolucionó la fabricación mundial de balones. Brasil la oficializó en 1935, Argentina en 1937, y fue empleada en mundiales hasta que dejó de producirse en 1970.

Publicidad de la pelota Superval

Las Royal Warrants y el reconocimiento institucional

El estatus de Lillywhites como la "joya de la corona" del comercio deportivo se vio consolidado por la obtención de múltiples Royal Warrants (Garantías Reales). Estas distinciones son otorgadas por los miembros de la familia real británica a empresas que han suministrado bienes o servicios a la casa real de manera regular y con una calidad excepcional.

Lillywhites ostentó warrants de la Reina Isabel II, el Duque de Edimburgo y el Príncipe de Gales. Bajo estos sellos, la tienda no solo proveía equipo deportivo para las actividades recreativas de la familia real —incluyendo el polo y el esquí— sino que también funcionaba como proveedora de calzado y ropa de cuero especializada. La pérdida de la última Royal Warrant en 2003 fue un hito simbólico que coincidió con el cambio de enfoque comercial de la empresa tras su adquisición por grandes conglomerados minoristas, pasando de ser una boutique de alta gama a una tienda orientada al consumo masivo.

El caso Lillywhites-Cantabrian y los Juegos Olímpicos de Moscú 1980

Durante los preparativos de los Juegos Olímpicos de Moscú 1980, Lillywhites-Cantabrian, una filial británica de artículos deportivos fue proveedora oficial de material olímpico. El Parlamento británico debatió la contradicción de que la empresa, vinculada a un líder conservador, lucrara con el evento mientras el gobierno pedía boicotearlo, lo que situó a Lillywhites en el centro del debate político y mediático, evidenciando su peso industrial y geopolítico.

Declive de la tradición y transformación en Sports Direct

El fin del siglo XX trajo consigo desafíos insalvables para el modelo de negocio tradicional de Lillywhites. El auge de la moda deportiva (athleisure) y la competencia de gigantes como Nike o Adidas, que empezaron a abrir sus propias tiendas insignia ("flagships"), erosionaron la exclusividad de los departamentos especializados de la tienda. En 1996, la firma fue adquirida por el grupo portugués Jerónimo Martins, que intentó una expansión nacional que no dio los frutos esperados.

Finalmente, en 2002, la marca fue vendida a Sports World International (hoy conocida como Frasers Group), el conglomerado de Mike Ashley que opera la cadena Sports Direct. Bajo esta nueva propiedad, el concepto de Lillywhites cambió drásticamente. El enfoque se desplazó hacia la venta de grandes volúmenes de inventario a precios de descuento, alineándose con la estrategia comercial de Sports Direct. Aunque la tienda de Piccadilly Circus sigue siendo un destino turístico masivo debido a su ubicación inmejorable y a las ofertas de hasta el 90% en camisetas de fútbol, muchos nostálgicos e historiadores lamentan la pérdida de la atmósfera de "templo del deporte" que alguna vez ostentó.

El estado actual del inmueble y la marca

Hoy en día, Lillywhites en Piccadilly Circus es un híbrido entre un monumento histórico y un hipermercado deportivo. El edificio Criterion sigue siendo una propiedad de alto valor, con contratos de arrendamiento que se extienden hasta el siglo XXII y revisiones de renta cada 25 años que reflejan la importancia de este activo inmobiliario. A pesar de que la curaduría de productos ha cambiado, la tienda sigue siendo el espacio comercial más grande y prominente de Piccadilly Circus, beneficiándose del tránsito de más de 100 millones de peatones al año y de la adyacencia a la estación de metro, por donde pasan 42 millones de pasajeros anualmente.

Lillywhites en Piccadilly Circus ahora es propiedad de Sports Direct Internacional PLC, el minorista de ropa y accesorios deportivos más grande de Gran Bretaña. 

Conclusiones sobre la relevancia histórica y el vínculo transatlántico

La historia de Lillywhites es un testimonio de la profesionalización del deporte. Lo que comenzó como un pequeño negocio familiar impulsado por la maestría técnica en el cricket, evolucionó hasta convertirse en un símbolo global del equipamiento deportivo de alta gama. Su capacidad para definir estándares (desde el peso de un bate de cricket hasta las especificaciones de un balón de la FA Cup) le otorgó un lugar privilegiado en la historia de la tecnología aplicada al deporte.

En lo que respecta a Argentina, la relación comercial, la tienda no solo equipó a los pioneros del deporte en Argentina, sino que también fue un receptor de innovaciones del Cono Sur y un termómetro de las realidades geopolíticas que afectaron al comercio transatlántico, especialmente tras el conflicto de 1982. Aunque la Lillywhites actual se aleja de su pasado de bates hechos a medida y guías estadísticas encuadernadas en cuero, su presencia en Piccadilly Circus permanece como un recordatorio físico de una época en la que el deporte británico, y la tienda que lo representaba, dominaban el mundo.

------------------------------------------------

Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)

jueves, 25 de diciembre de 2025

Análisis de una fotografía

Pioneros del Rugby en Argentina. Buenos Aires Football Club de 1891, posando en el Rosario A.C. antes de disputar con los locales el interclubes de Rugby más antiguo de la Argentina.
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [25/12/2025]
 
De izquierda a derecha, (de pie): Robert William Anderson, Frederick Henry Jacobs, Frederick James Bennett, F.W.S. Tucker (umpire o juez de touch), Leslie Corry-Smith (primer presidente de la Union), G.S. Anderson, J.T. Leitch, F.E. Jones, N.N. (desconocido) y Maurice Frank Gilderdale. 

Sentados, al medio: C. Webster, F.W. Steed, Adam Archibald George Goodfellow (captain), A. Lace, N.N. (desconocido). 

En el suelo: J.L. Findley y Wilfred Russell Simpson Baikie (primer capitán, en 1886) 

Fecha: 28 de mayo de 1891

Fuente: The Standard newspaper. Autor: desconocido

En aquellos años jugaban nueve forwards: tres primeras líneas, cuatro segundas y dos alas, luego los dos medios, tres backs y un full-back.

Esta es una fotografía histórica excepcional. Se trata del equipo de Rugby del Buenos Aires Football Club (BAFC) que disputó el clásico interclubes frente a Rosario Athletic Club (RAC) el 8 de mayo de 1891, un momento fundamental para la historia del deporte argentino. Resultado, Rosario (0) vs Buenos Aires (1 try). Este encuentro es el clásico más antiguo del Rugby argentino que perdura hasta nuestros días.

La fotografía, fue tomada frente al pavilion de Rosario Athletic y retrata a pioneros del Rugby en Argentina.

Detalles de la indumentaria y el contexto

Para jugar Rugby, el uniforme característico del Buenos Aires Football Club se podía adquirir en la tradicionales tiendas de deporte de la época. La indumentaria consistía en:


Casaca: Camisas de color azul oscuro con las siglas "B.A.F.C." bordadas en blanco en el pecho.

Pantalones: Blancos, generalmente largos hasta la rodilla o ligeramente por debajo.

Balón: El jugador central (generalmente el capitán) sostiene una pelota de cuero con gajos, típica de finales del siglo XIX.

Botines: de cuero marrón, generalmente de la marca Cert. También se utilizaban botas de vestir con improvisados "tapones".

Profesiones y perfil social de los players

Muchos de los hombres que ves en la foto eran inmigrantes británicos, empleados de los ferrocarriles, brokers, bancarios o comerciantes, que fueron los pioneros en introducir las reglas del juego en el país. Varios de ellos habían cursado sus estudios secundarios en colegios muy prestigiosos de Gran Bretaña, como Eton, Rugby, Bedford, Fettes, Blair Lodge, Haileybury, Forest o Glenalmond donde habían aprendido las reglas del Rugby.

En el Buenos Aires de 1891, el Rugby no era una profesión, sino un pasatiempo de élite practicado casi exclusivamente por la comunidad británica. Las profesiones de estos hombres reflejaban el motor económico de la Argentina de finales del siglo XIX:

a) Empleados Ferroviarios: Muchos eran contadores, ingenieros o jefes de estación de las empresas británicas como el Ferrocarril del Sud o el Ferrocarril Oeste. El Rugby se expandió en Argentina siguiendo el trazado de las vías del tren.

b) Comerciantes y Brokers: Varios de los integrantes (como la familia Anderson o los Smith) trabajaban en la Bolsa de Comercio o como agentes de importación y exportación de lanas y granos.

c) Docentes: Algunos eran profesores de colegios británicos (como el St. Andrew’s o el Buenos Aires English High School), encargados de inculcar el "espíritu deportivo" y el fair play a los hijos de la élite.

d) Bancarios: Otros, como  Leslie Corry-Smith (fue el primer presidente de la Unión) o Adam Archibald George Goodfellow que ocupaban puestos administrativos en el London & River Plate Bank.

Tres curiosidades de esta foto

El Capitán: En las fotos de rugby de finales del siglo XIX, era tradición que el capitán posara en el centro de la fila del medio, a menudo sosteniendo la pelota (la cual, como notamos antes, es de cuero marrón cosido a mano). En el caso de esta foto, se trata de Adam Archibald George Goodfellow (1866 - 1913). Nacido en Edimburgo. Alcanzó el cargo de gerente en la sucursal de Buenos Aires del London & River Plate Bank.

La Sede (Rosario Athletic Club): El fondo de madera es del pavilion original del R.A.C., que se fundó el 27 de marzo de 1867. En su campo de juego practicaba Rugby, Football, Cricket y atletismo. Originalmente, el club estaba emplazado en la manzana que actualmente ocupa el Colegio Salesiano San José de Artes y Oficios.

El contexto de 1891

Internacional. Ese fue un año relevante Rugby argentino. Se jugó, lo que creo, fue el primer partido internacional, ello ocurrió el domingo 21 de junio de 1891 en el Cricket ground de Palermo. En algunos sectores el campo estaba bajo agua. Considerando lo pesado que estaba el campo de juego, de todas maneras, resultó un encuentro entretenido y de traslado veloz. John Matthews y W.P. Drabble fueron los jueces de touch y C.W. Cumming fue el referee del encuentro que finalizó con la victoria del Buenos Aires Football Club por 11 a 2 frente al Montevideo Cricket Club.

Clubes y equipos: En 1891 sólo se disputaban encuentros amistosos. Existía un programa de partidos que comenzaba a principios de abril hasta fines de agosto. Por lo general se disputaba un encuentro por semana.

Los equipos que actuaron ese año fueron: Belgrano F.C., Buenos Aires F.C., Rosario A.C., Lomas Academy A.C., Montevideo Cricket Club, Quilmes, Roldán y Hurlingham Club.

Campos de juego: La mayoría de los campos de deporte en donde se jugaba Rugby estaban alejados del centro de la ciudad y casi siempre los jugadores debían trasladarse con los medios de la época. Por lo general lo hacían con un medio de tracción a sangre hasta la estación de tren más cercana (Estación Central de Buenos Aires, para el Norte, o Constitución, para el Sur) y de ésta a Caballito, Lomas, Rosario, etc.

Sentido de pertenencia: La mayoría de los jugadores participaba en dos o más equipo de Rugby ya que algunos XV's se formaban por invitación. Era normal que jugadores de Quilmes o Lomas participaran en el Buenos Aires F.C.

Aquí analizamos a estos personajes de traje:

Es fascinante observar a los hombres de civil en la fila superior, ya que representaban la autoridad y la estructura social del deporte en el siglo XIX. En esa época, el Rugby no era solo un juego, sino un evento social de gran prestigio.

1. Los Sombreros "Bombín" (Bowler Hats)

Dos hombres visten el clásico sombrero bombín. En 1891, este sombrero era el estándar de la clase media-alta y los profesionales. Mientras que los jugadores representaban la acción, estos hombres representaban la institución.

A la izquierda: El hombre sostiene un bastón parece tener una actitud de supervisión. Es el  juez de touch, Mr. F.W.S. Tucker. Su postura erguida y el traje oscuro impecable denotan una autoridad. Al igual que se acostumbra ahora en algunos partidos, cada equipo aporta su juez de touch.

A la derecha: El hombre de traje claro y bombín tiene una carpeta o papeles en la mano. Es muy probable que fuera el Secretario Honorario o el encargado de llevar las actas y registros del partido.

2. El Bastón: Símbolo de Mando

El bastón que sostiene el hombre de la izquierda no es solo para caminar; en la cultura victoriana y eduardiana, el bastón era un accesorio de moda que indicaba que el portador era un caballero (gentleman). En el contexto de un club fundado por británicos, esto subrayaba el carácter "amateur" y distinguido del deporte.

3. La Figura en el Centro (Fila de atrás)

Si bien en esta imagen no aparece, el referee del encuentro solía posar de pie justo en el centro de la última fila, vestía de traje oscuro con moño (corbata de lazo). A diferencia de los jugadores que están en ropa de deporte.

Un detalle curioso: El vello facial

Fíjate que algunos hombres (jugadores o dirigentes) lucen bigotes prominentes. En 1891, el vello facial era una marca de masculinidad y madurez. El estilo de bigote "manillar" (largo y hacia arriba) era el grito de la moda en ese momento.

En conjunto, la imagen nos muestra la transición perfecta: la fuerza y el barro representados por los jugadores con sus zapatos de cuero marrón, protegidos y organizados por la elegancia y el orden de los hombres de traje.

El Tercer Tiempo

Tercer Tiempo con té y scons, la presencia femenina y, al fondo, el pavilion.
Imagen generada por IA con Google Gemini, [25/12/2025] 

El tercer tiempo nació en las escuelas privadas inglesas del siglo XIX (como la Rugby School) bajo la idea de que los "caballeros" debían demostrar cortesía tras la batalla física.

Sus pilares fundamentales eran:

Hospitalidad Británica: Los locales tenían el deber de alimentar y agasajar a los visitantes que viajaban largas distancias.

Espíritu Amateur: Al no ser profesionales, el incentivo del juego era la vida social y la amistad, no el dinero.

Función Moral: Sirve para eliminar rencores, bajar la adrenalina del contacto físico y honrar al árbitro como invitado de honor.

En definitiva, es el ritual que transforma al enemigo del campo en un compañero de deporte, manteniendo la esencia del rugby más allá del resultado y siempre acompañados de la presencia femenina.

Como anécdota, cabe recordar que luego del encuentro entre Rosario Athletic y el equipo de Buenos Aires F.C. del 28 de mayo de 1891 fueron juntos a cenar a la Central Station antes de retornar a la Capital por la nueva ruta vía Pergamino.

La puntuación entre 1890 y 1892

El rugby ha modificado varias veces la puntuación de sus goles. En 1890-1891, el try valía 1 punto, la conversión y el penal 2, y el drop-gol y conversión tras un mark 3.

Un año después, subieron los valores: el try valía 2, la conversión 3, el penal y el drop-gol 3 y 4 respectivamente, y la conversión tras un mark 4.

Un dato curioso: ¿Football o Rugby?

Como notarás en el nombre, el Buenos Aires Football Club (fundado en 1867) es en realidad el antecesor directo del actual BAC&RC (Buenos Aires Cricket & Rugby Club). En esa época, la palabra "Football" se usaba tanto para el reglamento de la Asociación (fútbol actual) como para el de Rugby.

Muchos de los hombres que ves en la foto jugaban ambos deportes indistintamente según la temporada, lo que explica por qué varios de ellos terminaron siendo fundadores de la Unión de Rugby años más tarde.

Fuentes:

Imágenes generadas por IA con Google Gemini

BAC&RC (Buenos Aires Cricket & Rugby Club)

Diario La Nación

Diario La Prensa

River Plate Sport & Pastime

Diario The Buenos Aires Herald

Diario The Standard

Revista Caras y Caretas

1899-1999 100 años. Unión Argentina de Rugby

Libros, documentos históricos, revistas, sitios web de todo el mundo, mi archivo personal, etc.


------------------------------------------------
Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)

jueves, 26 de diciembre de 2024

Las tiendas de artículos deportivos del Buenos Aires de 1900

El deporte, como idea, como sistema de reglas que se organizan y ejecutan en una coreografía de músculos y sudor, no es sino un producto del siglo XIX, de esa extraña mezcla de tiempo y espacio que fue la modernidad. En los contornos neblinosos de la Inglaterra victoriana, donde el reloj parece tener una paciencia infinita para hacer crecer los movimientos de la sociedad, el deporte se gestó y, como un niño travieso, comenzó a correr por los campos de fútbol y las canchas de rugby, tan nuevas como el aire fresco que se respiraba en esos días.

Indumentaria que se podía adquirir hacia 1895

Pero, claro, el contagio no tardó en cruzar océanos. En América del Sur, esa extraña tierra que se desenvuelve en una danza de culturas, el fervor británico, con su singular pedantería, depositó en el suelo argentino las semillas de lo que se conocería más tarde como una afición global.

En Buenos Aires, de algún modo misterioso, el Buenos Ayres Football Club se convirtió en la cuna del caos ordenado, una suerte de híbrido entre el fútbol y el rugby, entre el sueño y la práctica. El grito de “¡Ingleses locos!” reverberaba en el aire y provocaba, no sin cierto desdén, el entusiasmo de aquellos jóvenes que buscaban algo más que una rutina diaria.

Pero en esas tierras, los instrumentos de este nuevo juego eran auténticas rarezas, como objetos caídos de una estrella. No había en el suelo argentino el eco de una pelota perfecta. Lo que había eran importaciones, maravillas traídas de las islas que mantenían ese aire distante y casi sobrenatural. Los dueños, viajeros o comerciantes de paso, cargaban consigo esos misteriosos instrumentos que prometían transformar el paisaje lúdico hasta organizarse en tiendas que abastecían las necesidades de cada deporte. 

Uno de los que recorrió el periplo desde importador hasta comerciante fue George McHardy.

La tienda de George McHardy en Buenos Aires

George McHardy fue un destacado comerciante y empresario escocés que abrió una tienda de artículos deportivos en Buenos Aires a fines del siglo XIX. Su tienda, en pleno microcentro, se convirtió en un punto de referencia para los entusiastas del deporte, ofreciendo una amplia gama de productos importados de Londres y relacionados con el fútbol, rugby, cricket y otros deportes que estaban en auge en la Argentina en ese momento.

La escena recrea el momento en el que llegan los cajones donde se embalaba la mercadería importada de Londres para ser vendida a los miembros deportistas de la comunidad británica en Argentina. Imagen generada por IA con Google Gemini, [27/02/2026]

La historia de esta firma es muy singular ya que George McHardy llegó a nuestro país en el año 1886, contratado por la familia Pereira Iraola para administrar una de sus estancias, tarea en la que McHardy tenía suficiente experiencia. Luego de varios años en Argentina, George regresó a su Escocia natal. Allí se casó y, más tarde, retornó a la Argentina contratado por el Buenos Aires Lawn Tennis. En el viaje de regreso McHardy trajo de Inglaterra artículos deportivos los que vendió a los socios del Buenos Aires desde su local ubicado en Ayacucho 1735. En la página 2 del Nº 300 del semanario River Plate Sport & Pastime de fecha 3 de abril de 1897, aparece por primera vez una publicidad de George McHardy.


Su éxito en la venta fue total y en 1899, a instancias de O’Connor y Tudor, socios de dicha entidad, abrió un negocio de artículos deportivos en la calle de La Piedad 559.

La imagen recrea lo que podría haber sido la tienda de George McHardy Imagen generada por IA con Google Gemini, [27/02/2026]


En 1901 la indumentaria de los jugadores ya podía adquirirse su tienda. Por ejemplo, vendía los botines The Cert para adultos desde $ 8,50 a $ 12,50 el par, los pantalones desde $ 1,80 a $ 4,00 y las medias desde $ 1,50 a $ 3,50 el par.

Botines The Cert para adultos desde $ 8,50 a $ 12,50 el par


La tienda no solo proporcionó equipamiento deportivo, sino que también fomentó la cultura del deporte en el país, contribuyendo al crecimiento de diversas disciplinas. A medida que el deporte se popularizaba, la tienda de McHardy se consolidó como un lugar clave para los atletas y aficionados, ayudando a establecer estándares en la calidad y variedad de los productos disponibles.

Imagen generada por IA con Google Gemini, [10/01/2026] 

Gath & Chaves


A medida que los sports lograban más adeptos fueron las grandes tiendas las que se encargaron de la comercialización de estos útiles y, más tarde, el ingenio criollo renovó el intento de competir con lo importado a los efectos de ganar nuevos mercados.

Alfredo H. Gath y Lorenzo Chaves fundaron, en 1883, la importante casa Gath & Chaves que llegó a tener varias sedes en la calle Florida, en muchas ciudades del interior, y también en Santiago de Chile.

Alfred Gath y Lorenzo Chaves

La tienda Gath & Chaves (popularmente conocida como ("Gatichaves") inicialmente estaba en San Martín, entre De la Piedad y Cangallo. Entre todos sus artículos también exhibía en sus vidrieras utensilios de tenis y cricket. Hacia fines del siglo XIX ya importaba la indumentaria de rugby: botines de la marca The Cert, The Wonder y The Club, camisetas y pelotas.

Publicidad aparecida en River Plate Sport & Pastime
el 02 de noviembre de 1892

El 10 de mayo de 1899, en una singular noticia aparecida en The Standard del 10 de mayo, un día antes del primer partido del campeonato, Flores Athletic comunicaba que su camiseta tendría este diseño: “jersey” blanco con una línea negra de tres pulgadas de ancho, cruzada de derecha a izquierda, por delante y por detrás. El pantalón blanco y las medias negras. También anuncian que la indumentaria podrá adquirirse en la afamada tienda “Gath and Chaves”, ubicada en la calle De la Piedad -hoy Bartolomé Mitre-.

Publicidad de artículos de football-association de 1910

James Smart

Si bien J.S. era y es una tienda de ropa de vestir inglesa clásica, en algún momento de sus inicios incursionó ofreciendo indumentaria deportiva como lo atestigua este aviso publicado en River Plate Sport and Pastime de 1897.


En 1851 el sastre escocés James Smart, un escocés joven y empecinado que había emigrado a Londres, abrió una sastrería en el número 32 de Walbrook Street.

Menos de tres décadas de prosperidad convencieron a James Smart que había llegado el momento de seducir a los elegantes de otras ciudades y en 1888, el hábil comerciante envió a sus dos hijos, Francisco y Juan, a la Argentina. Juan se volvió. Francisco, se quedó.

Apenas Francisco cruzó los umbrales de la Aduana Vieja, un grupo de curiosos agotó la mercadería; un centenar de cortes de casimir. Tanto fervor apresuró los planes y unos meses después la casa James Smart abría sus puertas en la calle de La Piedad 556/566 (hoy Bartolomé Mitre). Tras sucesivas expansiones, en 1890, la casa de Buenos Aires llegó a ocupar por completo el imponente edificio en Bartolomé Mitre y Florida.

La mudanza —a Florida y Lavalle— se produjo en 1929, cuando ya Smart gozaba de una vasta fama entre los argentinos ansiosos por lucir una apariencia británica y austera.

Otros proveedores

A principios del siglo XX, los jugadores de Atlético del Rosario podían adquirir esos mismos productos en la Casa Day & Co. (representante de McHardy en Rosario) y las remeras de Lomas Athletic, de color rojo y blanco, se conseguían en L. Adhemar, de Suipacha y Cangallo.

The Caledonian House era otra tienda de deportes ubicada en el corazón comercial de las tiendas “británicas” que era la calle de La Piedad al 500. Lamentablemente no pude conseguir otra información más que esta publicidad aparecida en los medios gráficos de la comunidad británica en Buenos Aires.




Otras publicidades

Durante las giras del Everton y del Tottenham Hotspur en 1909 (clubes ingleses de football-association) las casas de venta de artículos deportivos de Jorge Gibson Brown (full-back de Alumni), en Cangallo 788, y de George McHardy, ahora en Maipú 240, se vendían las entradas con anticipación. También se vendían en la Librería Mitchell en Cangallo 570.


Si bien no era una tienda de artículos deportivos, no faltó la empresa aseguradora que le ofreciera pólizas de seguro a los intrépidos "players" de los deportes más "peligrosos" como el polo o el football en sus dos versiones.
 
Una aseguradora para cubrir los accidentes deportivos

Contexto Histórico del Sitio (Bartolomé Mitre al 500)

Aquí vemos una imagen de 1880 de la calle Piedad, esquina Reconquista. Una cuadra donde abundaban los comerciantes británicos (gentileza de Mary Evans Prints Online)

La Calle Piedad: En 1900, la calle todavía se conocía popular y oficialmente como Piedad (el nombre cambió a Bartolomé Mitre en 1901 tras el cumpleaños 80 del expresidente, y se oficializó tras su muerte en 1906). Era una de las arterias más vitales y elegantes de la ciudad.

La Cuadra Inglesa: Efectivamente, la zona entre las calles Florida y Maipú (donde cae la altura 559) era un núcleo comercial con fuerte presencia británica. La tienda de George McHardy que mencionas se encontraba específicamente en los números 561-569 (adyacente al 559 actual), ofreciendo artículos importados como palos de golf, ropa de etiqueta y artículos para caballeros, tal como se estilaba en la comunidad inglesa de la época.

Lo que hay hoy: Es importante notar que el edificio que ocupa ese predio actualmente, el imponente Edificio Tornquist (Bartolomé Mitre 559), no existía en 1900; fue construido mucho después, entre 1926 y 1928, por el arquitecto Alejandro Bustillo. En 1900, el lugar lo ocupaban edificaciones comerciales de menor altura y estilo italianizante o afrancesado, típicas de la Belle Époque porteña.

Fuentes de información

Diario La Nación

Diario La Prensa

Diario The Buenos Aires Herald

Diario The Standard

Revista Caras y Caretas

Semanario River Plate Sport & Pastime

Blogs consultados: @ViejosEstadios (Datos y fotografías de canchas antiguas ya desaparecidas en la Argentina)

Mary Evans Prints Online
------------------------------------------------

Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)

viernes, 21 de junio de 2024

El cap (gorra)


Cap del Edinburgh Academicals (1900-1901). El club de rugby más antiguo de Escocia y el segundo más antiguo del mundo. Gorra azul con ribete y borla plateados y letras en relieve

Todo comenzó en la Escuela de Rugby

La utilización de la gorra comenzó en la Escuela de Rugby, en Inglaterra. Originalmente eran llamadas gorras de "seguimiento o identificación", representaban los uniformes deportivos, en general, en Inglaterra.

Introducidas en las décadas de 1830 - 1840, las gorras estaban hechas de terciopelo con borlas doradas o plateadas y, al verlas hoy en día, probablemente se vean un poco elegantes para jugar al rugby. Sin embargo, ofrecían una alternativa significativamente más barata a los populares sombreros de copa de la época que, a menudo, eran aplastados durante los encuentros del fútbol que se jugaba en Rugby.

El primer registro de que se hayan usado gorras en la Escuela de Rugby es en 1839 cuando Adelaida de Sajonia-Meiningen, reina consorte del Reino Unido y de Hannover y esposa del rey Guillermo IV visitó esta institución y fue recibida por los estudiantes de la casa "School" (School House) que llevaban gorras identificatorias hechas de los colores reales escarlata con borlas doradas.

Adelaida de Sajonia-Meiningen

Más tarde, ese día, la Reina vio a la School House jugar un partido contra el resto de la escuela de rugby. Los alumnos de la School House todavía lucían sus gorras escarlatas y doradas para el partido. Sorprendentemente, antes de este punto no se tenía en cuenta que algún tipo de uniforme distintivo permitiría la clara ventaja de poder saber quién estaba en su equipo. En ese momento no había restricciones sobre cuántos jugadores podían estar en el campo para cada equipo a la vez. Algunos informes, incluso, muestran que el partido entre la School House y el School con la asistencia de Queen Adelaide fue de 75 contra 225, respectivamente.

La práctica del uso de gorras era requerida hasta la década de 1840, para que los compañeros de equipo pudieran distinguirse en un scrummage (la disputa por la pelota que con el tiempo derivó en el maul o "montonera"). En ese momento había dos clases de jugadores en la Escuela de Rugby, los que llevaban gorras y se les permitía "seguir" o jugar el balón, y los sin gorras, normalmente los alumnos más pequeños que hacían de “porteros”. No había una regla estricta sobre cómo un niño ganaba su gorra, era por capricho del capitán. Sin embargo, si era lo suficientemente bueno, se le “invitaba” a que el jugador recogiera su gorra.

Los equipos parecían estar contentos con la confusión y el caos que solía causar un partido de rugby con reglas borrosas. Sin embargo, School House mostró una clara ventaja con sus uniformes y, en los años venideros, el resto de las casas de Rugby School adoptarían sus propias gorras de identificación.

Institucionalización del cap

Las únicas gorras que usaba cada jugador de Inglaterra promovían un sentido de orgullo local y escolar. En 1886 ese sentido de orgullo pasaría de la ciudad al campo cuando se creó una gorra como parte del uniforme del equipo nacional de rugby. La razón por la cual un jugador era considerado "internacional" para Inglaterra se remonta a Nicholas Lane Jackson, cuya idea nacida en 1886 consistía en que los jugadores recibieran una gorra distintiva. Al principio, esto era parte del uniforme del equipo, pero a medida que los uniformes se modernizaron, se convirtió más en una insignia de honor.

Nicholas Lane Jackson, miembro del Consejo de la FA
y ferviente defensor del deporte amateur

Inicialmente, en el football association de Inglaterra, fue una gorra con el logotipo de los tres leones (hoy insignia del equipo nacional). Las gorras inglesas modernas además del emblema de los tres leones llevan bordados en la parte delantera de la palabra Inglaterra, el oponente del partido y la fecha y una borla plateada en la parte superior.

En rugby, al principio eran de seda blanca con una rosa roja bordada en la parte delantera, aunque con el tiempo cambiaría de blanco a azul, y ese diseño sigue vivo en la actualidad.

La extensión del uso de la gorra: una tradición ineludible

Esta práctica se extendería como un reguero de pólvora por todos los países del Reino Unido, cada uno desarrollando sus propios estilos y diseños y colores. Durante un tiempo, los escoceses usaron capuchas para su uniforme en lugar de la gorra comúnmente inglesa. Con el tiempo, se extendió a los niveles más altos del deporte profesional e internacional.


En el primer partido oficial de fútbol internacional en 1872 (el 30 de noviembre de 1872, Escocia se midió de local, en The Hamilton Crescent de Glasgow, ante Inglaterra. Este suceso fue presenciado por 4.000 espectadores), el equipo de Inglaterra usó sus propias gorras escolares como parte de su uniforme en un partido con Escocia, los escoceses usaron sus capuchas.

Escoceses con capucha e ingleses con gorra

La práctica continúa hasta el día de hoy. La idea de las gorras se ha arraigado en la competencia internacional no solo en Inglaterra sino en todo el mundo. Las gorras (caps) son el nombre oficial de las participaciones internacionales en fútbol, rugby y cricket, sin importar contra qué país se juegue.

Los primeros caps en Argentina

Probablemente la utilización de los primeros caps en Buenos Aires tuvo lugar en el encuentro de football organizado en el Cricket Ground de Palermo, en Buenos Aires, Argentina.

Cricket Ground de Palermo (actualmente ocupado por el Planetario). En 1867, el campo de Cricket era la única instalación de Buenos Aires dedicada a deportes de equipo al aire libre.

Ese acontecimiento tuvo lugar el 20 de junio de 1867 entre dos bandos que se llamaron “Blancos” y “Colorados” y se distinguían entre sí por lucir unas gorras blancas unos y coloradas los otros. El encuentro se jugó en los bosques de Palermo, en el lugar donde hoy se encuentra el Planetario de Buenos Aires, apenas cuatro años después de que se jugara el primer partido de fútbol moderno en el mundo, según las reglas de 1863.

Los equipos formaron de la siguiente manera:

“Blancos”: Thomas Hogg, James Hogg, Thomas Barlow Smith, William Forrester, James Wensley Bond, E. S. Smith, Norman Harry Smith y John Ramsbotham.

“Colorados": Walter Heald, Herbert Thomas Barge, Thomas Best, Urban Smith, John Harry Wilmott, R. Ramsay, J. Simpson y William Boschetti.

Habiendo finalizado el cotejo con la victoria del bando de Mr. Hogg por 4 tantos a 0.

Varios años después, en la reunión celebrada en el Buenos Ayres Football Club el 4 de diciembre de 1891, tuvo lugar una prolongada discusión sobre la adjudicación de los caps y se decidió, finalmente, que al equipo de 1890 les fueran otorgados los mismos, instruyéndose al capitán Mr. Goodfellow preparar la lista de jugadores para su elevación a la Comisión Directiva, antes de la Asamblea Anual.

La nómina de jugadores seleccionados fue la siguiente: G.S. Anderson, Robert William Anderson, C.F. Webster, G.C. Kennand, H.C. Plews, C.V. Bowman, A. Lace, Wilfred Russell Simpson Baikie, A.C. Mayne, P.E. Jones, Leslie Corry-Smith, T.W. Steed, A.G. Mackinnon y Adam Archibald G. Goodfellow ©.

Pioneros del rugby argentino luciendo los primeros caps del Buenos Aires Football Club en 1891. De pie: Robert William Anderson, F. Jacobs, F. Bennett, F.W.S. Tucker, Leslie Corry-Smith, G.S. Anderson, J.T. Leitch, F.G. Jones, NN, M.F. Gilderdale. Sentados: C.F. Webster, F.W. Steed, Adam Archibald George Goodfellow (capitán), A. Lace y NN. En el suelo: J.L. Findlay, Wilfred Russell Simpson Baikie (primer capitán de 1886). Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [25/12/2026]

Un sportsman

Claudio Bincaz, luciendo el cap otorgado por el Club Atlético San Isidro
Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [19/01/2026]

Claudio Bincaz (10/05/1897 - 08/11/1980). Fue un deportista múltiple, además de futbolista y jugador de rugby del Club Atlético San Isidro fue representante olímpico en yachting en los JJOO de Berlín 1936.

En rugby, formó parte de la escuadra de C.A. San Isidro que logró un récord de 13 campeonatos consecutivos ganados entre 1917 y 1930. Fue tapa de la revista El Gráfico del 25 de junio de 1927 en su edición Nº 416.

Bincaz participó en el Campeonato Sudamericano de Football de 1916, jugando su único partido internacional para el seleccionado argentino el 10 de julio de 1916 contra Brasil. Integró el seleccionado argentino de rugby que iba a disputar los Juegos Olímpicos de París de 1924 pero problemas operativos derivaron en la cancelación de la expedición. 

En los Juegos Olímpicos de Berlín de 1936 alcanzó el 4º puesto sobre 12 competidores en Yachting (clase 6 metros) compartiendo equipo con: Julio Christian Sieburger (timonel), Edlef Hossmann, Jorge Luis Linck y Germán Julio Frers.

El cap de la gira de 1910

Un grato hallazgo: buceando por los sitios de internet, encontré este cap de la gira de rugby de los "British Lions" (equipo anglo-escocés) a Argentina en 1910, ahora reconocida como una de las tres giras de los "Lost Lions".

Gorra azul oscuro con paneles trenzados con cordón rojo y blanco (sin borla), con una rosa trenzada llamativa y la leyenda de Argentina en 1910 en el centro; con etiqueta del fabricante Castell & Son 13 Broad St. Oxford.

El team británico estaba compuesto por 16 ingleses y 3 escoceses y era dirigido por el famoso R.V. Stanley.


Fuente: Este cap está o estaba para subasta en Mullock Jones Auctioneers & Valuers, una de las casas líderes de Europa, especializados en recuerdos de fútbol, rugby y otros deportes.

El más cap de todos

Según el sitio web de la UAR, al día de la fecha de finalizar este artículo, el jugador argentino con más participaciones internacionales, caps, era Agustín Creevy (2005-2023) 108 test-matches. Agustín se formó en el Club San Luis de La Plata. Actualmente, es jugador de Sale Sharks de la Premiership. El 5 de agosto de 2023 se convirtió en el primer jugador en alcanzar los 100 partidos con la selección argentina.

Agustín Creevy (2005-2023) 108 test-matches

------------------------------------------------

Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)