A finales de 1900, el deporte en el Río de la Plata se encontraba en una fase de ebullición y definición. Entre las figuras más influyentes de aquel período destaca James Oswald Anderson, conocido por sus iniciales J.O.A. Anderson no solo fue un pionero en la práctica del fútbol y el rugby, sino también un visionario que entendió la importancia de la difusión periodística para el crecimiento de estas disciplinas.
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| Dos James O. Anderson en un reducto británico del Buenos Aires del siglo XIX. El fooballer de Lomas Athletic y el rugbier del BAFC. Imagen intervenida con IA de Google Gemini, [12/01/2026] |
A través de su publicación semanal, River Plate Sport and Pastime, Anderson se propuso una tarea pedagógica y, en ocasiones, crítica. En el artículo que presentamos a continuación, escrito por él tras la finalización de la temporada de 1900, nos encontramos con un testimonio directo de los desafíos que enfrentaba el rugby en sus años formativos en Argentina.
¿Qué encontraremos en este documento?
Este texto es mucho más que una simple columna de opinión; es una herramienta didáctica que nos permite entender cómo se jugaba y cómo se percibía el rugby hace más de 120 años:
La lucha por la identidad: Anderson describe la tensión existente entre el Rugby y el Football Association, revelando cómo el primero debió agilizar sus reglas para no perder terreno frente a la creciente popularidad del segundo.
Un reglamento en evolución: Es fascinante observar las diferencias técnicas con el juego moderno. Desde las variantes permitidas al sacar el balón de la banda (incluyendo la posibilidad de hacerlo botar y salir corriendo) hasta la peculiar forma de otorgar puntajes a los goles de penal y de sobre pique (dropped goals).
La "pereza" de los jugadores: Con un tono inquisitivo, J.O.A. señala la falta de conocimiento reglamentario de los jugadores locales, un recordatorio de que la profesionalización de la disciplina (incluso en el ámbito amateur) fue un proceso lento y laborioso.
Rescatar estas líneas nos permite no solo homenajear a los pioneros de nuestro deporte en Buenos Aires, sino también valorar la evolución de un juego que, aunque ha cambiado drásticamente en su velocidad y reglamento, conserva intacta la esencia del "mejor de todos los pasatiempos invernales", como lo bautizó Anderson hace más de un siglo.
A continuación, el artículo original de James Oswald Anderson tal como apareció en las páginas 11 y 12 del semanario deportivo River Plate Sport & Pastime Nº 474 del 01/08/1900 pero traducido al español.
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RUGBY FOOTBALL. Por J. O. A.
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| El maul. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
He llamado la atención más de una vez en estas columnas sobre la extraordinaria ignorancia que muestran algunos de nuestros jugadores respecto a las reglas de este, el mejor de todos los pasatiempos invernales. En el cricket hay cierta excusa. Nadie puede negar que las reglas están redactadas de forma algo curiosa en ciertos puntos, o que algunas reglas pueden interpretarse fácilmente en más de un sentido. Pero en el fútbol, especialmente en el Rugby, las leyes son bastante claras y directas. Y aunque un poco "irregulares" en algunas partes, es bastante fácil comprender qué pretendían los legisladores cuando aprobaron ciertas leyes. La culpa de esta ignorancia, en nueve de cada diez casos, se ha debido enteramente a la pereza; en otras palabras, los jugadores infractores no se han tomado la molestia de avanzar con los tiempos y mantenerse al día con las diversas innovaciones y cambios que se ha considerado necesario realizar de vez en cuando.
La legislación, durante los últimos años, se ha realizado con un objetivo determinado, a saber: hacer el juego más rápido o, si se prefiere, hacerlo más atractivo desde el punto de vista del espectador. El juego hermano (Football Association) estaba empezando a dar tales pasos, invadiendo distritos considerados sagrados para el código del Rugby desde tiempos inmemoriales, que las autoridades decidieron (y sabiamente en muchos aspectos) que debía hacerse todo lo posible para popularizar el juego del Rugby; de ahí estos muchos cambios, todos los cuales tienden a hacer el juego más rápido.
El extraordinario ímpetu que recibió el juego del Football Association hace unos años apenas fue percibido por aquellos que habían vivido toda su vida en distritos de Rugby, pero las autoridades reconocieron el peligro y, a pesar de muchos lamentos y objeciones de la vieja escuela de jugadores, se dispusieron a realizar las alteraciones necesarias. Como ejemplo de la maravillosa expansión del Football Association y de lo poco que era valorada por los jugadores de "Rugger", ¿se me permite citar una experiencia personal? Jugué al Rugby durante todos mis años escolares y, al igual que muchos otros escolares de Rugby, aprendí a hablar del "Socker" de forma despectiva.
Unos dos años después de dejar la escuela, estaba jugando un partido de Rugby en el sur de Inglaterra donde me encontré con un antiguo compañero de colegio. Después del partido, me dio una cordial invitación para ir a jugar en su club el sábado siguiente. Decliné con pesar informándole que ese día jugaba una eliminatoria de la Copa Inglesa (English Cup). Nunca olvidaré su mirada mezcla de horror y sorpresa mientras jadeaba: "¡Tú, vas a jugar al Socker!". Tuve que admitir que así era, para ser perfectamente franco, no sin algunos remordimientos de conciencia ante mi antiguo compañero, pero esto no fue nada comparado con su risa burlona cuando descubrió que me había pasado al despreciado juego del "Socker" en Yorkshire. Entonces sus sentimientos le superaron y habló de mí y del juego de la Asociación... bueno, ¡con total franqueza!
Pero me estoy desviando. Volviendo a la cuestión de las reglas. Por supuesto, la que da más problemas y la que probablemente requiere más tiempo para ser comprendida y digerida por completo es la regla del fuera de juego (off-side), pero hay otras que deberían ser bien conocidas, pero que aparentemente no lo son por la mayoría de nuestros jugadores aquí.
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| El try. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
Para empezar por el principio, ¿Cuántos hay que no saben cómo se anotan los puntos? Por supuesto, la mayoría sabe que un try cuenta tres puntos y un gol derivado de un try, cinco. Sobre los goles de penal y los dropped goals (goles de sobrepique) parece haber, a veces, dudas.
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| Drop a los palos. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
Un gol de penal cuenta solo tres puntos. Cualquier otro gol, excepto el derivado de un try cuenta cuatro puntos; es decir, un gol de sobre pique o un gol pateado desde el campo de juego, excepto desde un punt, desde un saque inicial o desde un drop-out directo. Para acortar este artículo, sin embargo, solo trataré puntos que me parecen no ser conocidos de forma general por nuestros jugadores e incluso por algunos de nuestros árbitros, y aunque algunos de ellos puedan parecer muy simples, vale la pena mencionarlos.
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| Line out. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
En el Rugby, las líneas de banda (touch lines) y todas las banderas y postes que marcan estas líneas están en fuera de banda (in touch). El balón está muerto si toca al árbitro, y el juego debe detenerse de inmediato si un jugador toca al árbitro.
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| El scrum. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
Cuando se forma un scrummage o scrum), los jugadores deben tener ambos pies en el suelo. Una recepción limpia (fair catch o Mark) es una recepción realizada directamente de una patada o un knock-on (golpe hacia adelante), o un pase adelantado del bando opuesto; el receptor debe reclamar la misma inmediatamente haciendo una marca con el talón en el lugar donde realizó la recepción gritando a viva voz ¡MARK!
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| Cantando ¡MARK!. Imagen intervenida con IA de ChatGPT, [08/03/2026] |
Al realizar el saque inicial, el bando opuesto no puede situarse a menos de diez yardas del balón, y en un drop-out los delanteros contrarios no pueden cargar dentro de la línea de veinticinco yardas del pateador. Por estas razones, un saque inicial debe alcanzar el límite de las diez yardas, y el drop-out debe alcanzar la línea de las veinticinco yardas. Si el balón cae en banda, el bando opuesto puede pedir que se repita.
El balón puede ser pasado o golpeado de un jugador a otro, siempre que no sea pasado, golpeado o lanzado hacia adelante. Si un jugador, mientras sostiene o corre con el balón, es placado (tackled) y el balón queda justamente retenido, debe ponerlo de inmediato en el suelo de forma limpia entre él y la línea de meta de sus oponentes. Cuando el balón ha salido a banda, uno del bando al que pertenece el balón lo pondrá en juego en el lugar por donde salió mediante cualquiera de los siguientes métodos:
a) Haciéndolo botar en el campo de juego en ángulo recto a la línea de banda. Después de hacerlo botar, puede atraparlo y luego correr con él, patearlo o pasarlo. Al atraparlo debe tener ambos pies en el campo de juego.
b) Lanzándolo de modo que caiga en ángulo recto a la línea de banda.
c) Formando un scrum en cualquier punto en ángulo recto a la línea de banda, entre cinco y quince yardas del lugar por donde salió.
Si el balón no es lanzado en ángulo recto a la línea de banda, el bando opuesto lo pondrá en juego según el punto C. Todos los jugadores deben tener mucho cuidado, tanto en el saque inicial como en el drop-out, de mantenerse detrás del pateador, ya que el árbitro está facultado para tocar inmediatamente su silbato y ordenar un scrum si nota a cualquier jugador delante del pateador.
En Rosario, en la semifinal, noté más de una vez a un jugador intentando recoger el balón después de que hubiera sido puesto en el suelo tras un placaje. Hay tres ocasiones en las que ningún jugador puede recoger el balón, y estas deben tenerse en cuenta:
a) En un scrum.
b) Cuando ha sido puesto en el suelo después de haber sido justamente retenido.
c) Cuando está en el suelo después de que un jugador ha sido placado (ruck).
Estos son solo algunos puntos que he notado en los que nuestros jugadores parecen estar un poco confundidos. Se podría, por supuesto, seguir escribiendo sobre las reglas, etc., casi indefinidamente, pero por el momento dejaré que lo que he escrito sea suficiente. En la final del Campeonato el próximo domingo, espero ver muy pocas infracciones de las reglas, pero si las hay, el árbitro no debería dudar en tratar a los infractores con prontitud y severidad.
Fuente
RIVER PLATE SPORT & PASTIME. Al artículo original de James Oswald Anderson, pág. 11 y 12 del Nº 474 del 01/08/1900
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Investigó: Rubén Ayala (director del Centro de Estudios en Historia del Rugby)






